Calculadora de Indemnización por Accidente de Tráfico

Estimación basada en el baremo de la Ley 35/2015

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¿Cómo funciona el baremo de accidentes?

El baremo de accidentes de tráfico es el sistema legal que regula las indemnizaciones por daños personales derivados de la circulación de vehículos a motor en España. Establecido por la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, este baremo actualiza y mejora el sistema anterior, introduciendo un marco más detallado y justo para valorar los perjuicios sufridos por las víctimas de accidentes de tráfico.

El sistema se estructura en torno a varios pilares fundamentales. En primer lugar, el perjuicio personal básico cubre los daños no patrimoniales derivados de las lesiones temporales. Se calcula en función de los días que dura la curación, diferenciando entre días de hospitalización, días impeditivos (en los que la víctima no puede realizar sus actividades habituales) y días no impeditivos (actividad limitada pero no completamente impedida).

En segundo lugar, las secuelas permanentes se valoran mediante un sistema de puntos del 1 al 100, donde cada punto tiene un valor económico que se incrementa de forma progresiva. Esto significa que las lesiones más graves reciben una compensación proporcionalmente mayor por punto. Además, la edad de la víctima influye en la valoración: las personas más jóvenes reciben una compensación superior, ya que convivirán con las secuelas durante más tiempo.

Las tablas del baremo se actualizan anualmente para ajustarse al coste de vida y a las condiciones económicas del país. Es importante consultar siempre las tablas vigentes en el momento de la resolución del caso, no las del momento del accidente.

El tercer pilar del baremo es el lucro cesante, que compensa la pérdida de ingresos de la víctima durante su periodo de recuperación. Este cálculo tiene en cuenta los ingresos netos del trabajador, las cargas sociales asociadas (que suelen incrementar la base en torno a un 30%) y la duración del periodo impeditivo. En los casos de secuelas permanentes que impidan total o parcialmente la actividad laboral, el lucro cesante puede calcularse como un capital a tanto alzado o como una renta vitalicia, según las circunstancias del caso.

Además de estos pilares principales, el baremo contempla los gastos asistenciales futuros en casos de secuelas graves que requieran tratamiento continuado, adaptación de vivienda o vehículo, o ayuda de tercera persona. Estos conceptos pueden elevar significativamente la indemnización total, especialmente en lesiones medulares o traumatismos craneoencefálicos severos.

Tipos de indemnización

La indemnización por accidente de tráfico se compone de varios conceptos que, sumados, conforman la cantidad total a percibir por la víctima:

Cada accidente es único, y las circunstancias particulares pueden incrementar o reducir la indemnización final. Factores como el grado de culpa del conductor, la existencia de agravantes o la situación familiar de la víctima pueden influir significativamente en el resultado. Para una indemnización por accidente de tráfico justa, es fundamental contar con asesoramiento profesional.

Conviene destacar que el baremo también prevé perjuicios excepcionales que pueden aplicarse cuando las circunstancias del caso superan las contempladas en las tablas generales. Estos perjuicios excepcionales permiten incrementar hasta un 25% determinados conceptos indemnizatorios en situaciones especialmente graves o atípicas. Asimismo, la ley reconoce el derecho a reclamar el daño moral complementario cuando las secuelas superan determinados umbrales de puntuación o cuando concurren circunstancias particularmente aflictivas para la víctima.

Otro aspecto relevante es la indemnización por perjuicio estético, que se valora de forma independiente al perjuicio funcional. Las cicatrices visibles, las deformidades o cualquier alteración de la apariencia física de la víctima se puntuan en una escala del 1 al 50 y se indemnizan aparte de las secuelas funcionales. Este concepto es especialmente importante en lesiones faciales o en zonas corporales habitualmente visibles.

¿Cuándo puedo reclamar?

El momento adecuado para iniciar la reclamación es una vez obtenida el alta médica definitiva, es decir, cuando el médico determina que las lesiones se han estabilizado y ya no cabe esperar mejora o empeoramiento. Este es el punto en el que se pueden valorar con precisión tanto las secuelas permanentes como el periodo total de curación.

El plazo de prescripción para reclamar es de un año desde el alta médica, no desde la fecha del accidente. Sin embargo, iniciar los trámites cuanto antes es aconsejable para recopilar pruebas y documentación mientras están disponibles. La reclamación extrajudicial ante la aseguradora interrumpe el plazo de prescripción.

Si has sufrido un latigazo cervical u otro tipo de lesión, es importante documentar todo el proceso médico desde el primer momento. Los informes de urgencias, los partes de seguimiento y el informe de alta son documentos clave para tu reclamación. También resulta útil conocer cómo funcionan las lesiones permanentes en el baremo y qué particularidades existen en casos como un accidente de moto.

Entre la documentación esencial que deberías conservar se encuentra el atestado policial (o parte amistoso de accidente), todos los informes médicos desde el día del accidente hasta el alta definitiva, las facturas de gastos derivados (farmacia, transporte, rehabilitación privada, adaptaciones domésticas), las nóminas o declaraciones de la renta que acrediten tus ingresos, y cualquier fotografía o vídeo del accidente y las lesiones. Cuanto más completa sea la documentación, más sólida será la reclamación.

También es relevante que, tras un accidente, no debes aceptar la primera oferta de la aseguradora sin antes consultarla con un profesional. Las compañías de seguros frecuentemente contactan a las víctimas en los días posteriores al accidente para ofrecer indemnizaciones rápidas que, en la mayoría de los casos, son muy inferiores a lo que establece el baremo. Una vez aceptada y firmada la indemnización, pierdes el derecho a reclamar cantidades adicionales, salvo que aparezcan secuelas no previstas.

Es importante saber que la reclamación previa a la aseguradora es un requisito obligatorio antes de acudir a la vía judicial. Esta reclamación debe presentarse acompañada del informe médico definitivo y una cuantificación detallada de los daños. La aseguradora dispone de un plazo de tres meses para presentar una oferta motivada de indemnización o dar una respuesta motivada de rechazo. Si transcurrido ese plazo no hay respuesta, o la oferta es insuficiente, queda abierta la vía judicial.

En cuanto a los pasajeros y peatones implicados en accidentes de tráfico, gozan de una protección especial bajo el baremo. Los pasajeros tienen derecho a indemnización con independencia de quién sea el responsable del accidente, y los peatones atropellados se benefician de una presunción de inocencia que facilita enormemente su reclamación. En estos casos, la cuantía se calcula con los mismos criterios del baremo, pero la probabilidad de éxito en la reclamación es significativamente mayor.

Puedes encontrar más información y recursos útiles en nuestra sección dedicada a accidentes de tráfico, donde abordamos las preguntas más frecuentes y los pasos a seguir tras un siniestro.

Errores frecuentes al reclamar una indemnización

Muchas víctimas de accidentes de tráfico cometen errores que pueden perjudicar seriamente su reclamación. Conocerlos de antemano te ayudará a evitarlos:

  1. No acudir a urgencias el día del accidente: Aunque las lesiones parezcan leves, es fundamental acudir al servicio de urgencias inmediatamente. El informe de urgencias establece la relación causal entre el accidente y las lesiones. Sin este documento, la aseguradora puede argumentar que las lesiones son preexistentes o no están relacionadas con el siniestro.
  2. Firmar la indemnización demasiado pronto: Las aseguradoras suelen presionar para cerrar acuerdos rápidos. Firmar antes de tener el alta médica definitiva supone renunciar a la compensación por secuelas que aún no se han manifestado. Es habitual que lesiones como el latigazo cervical empeoren con el tiempo.
  3. No seguir el tratamiento médico prescrito: Abandonar la rehabilitación o no acudir a las revisiones médicas programadas puede ser utilizado por la aseguradora para reducir la indemnización, argumentando que la víctima no ha mitigado sus daños.
  4. Aceptar acudir al médico de la aseguradora contraria: El médico designado por la compañía del responsable del accidente busca minimizar la valoración de tus lesiones. Tienes derecho a ser valorado por un perito médico independiente de tu elección.
  5. Dejar pasar el plazo de prescripción: Una vez transcurrido un año desde el alta médica sin haber presentado reclamación, pierdes el derecho a indemnización. Este plazo se interrumpe con la presentación de la reclamación extrajudicial, pero es imprescindible actuar dentro del plazo.

¿Cómo se valoran las secuelas en el baremo?

Las secuelas permanentes constituyen, en muchos casos, la parte más importante de la indemnización. El baremo de la Ley 35/2015 establece un sistema de puntuación de 1 a 100 puntos, donde cada tipo de secuela tiene asignado un rango de puntos en función de su gravedad. Algunas de las secuelas más habituales en accidentes de tráfico incluyen:

La valoración progresiva del baremo significa que los puntos no tienen un valor lineal: el punto número 50 vale proporcionalmente más que el punto número 5. Este sistema busca compensar adecuadamente a las víctimas con lesiones graves, cuyo impacto en la calidad de vida es exponencialmente mayor.

La edad de la víctima juega un papel fundamental en la valoración de secuelas. Una persona de 25 años con las mismas secuelas que una de 60 recibirá una indemnización superior, ya que convivirá con las limitaciones durante más tiempo. El baremo aplica coeficientes correctores que oscilan entre un 1,25 para menores de 20 años y un 0,80 para mayores de 65. Esta diferenciación por edad refleja el principio de reparación íntegra del daño, adaptando la compensación a las circunstancias personales de cada víctima.

Pasos para reclamar tu indemnización

El proceso de reclamación sigue una serie de etapas bien definidas que conviene conocer:

  1. Asistencia médica inmediata: Acude a urgencias el mismo día del accidente y conserva todos los informes.
  2. Recopilación de pruebas: Reúne el atestado policial, fotografías, datos de testigos y el parte del seguro.
  3. Seguimiento médico: Cumple rigurosamente el tratamiento prescrito y acude a todas las revisiones.
  4. Alta médica y valoración de secuelas: Un perito médico independiente evaluará tus secuelas definitivas.
  5. Reclamación extrajudicial: Se envía la reclamación formal a la aseguradora con toda la documentación.
  6. Negociación: La aseguradora tiene tres meses para presentar oferta. Un abogado negociará en tu nombre.
  7. Vía judicial (si es necesario): Si no hay acuerdo, se interpone demanda ante el juzgado correspondiente.

Contar con un abogado especialista en accidentes de tráfico desde el primer momento facilita enormemente todo el proceso y maximiza las posibilidades de obtener la indemnización que realmente corresponde según el baremo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en cobrar una indemnización por accidente de tráfico?

El plazo habitual oscila entre 3 y 18 meses desde la reclamación. Si la aseguradora acepta la responsabilidad y hay acuerdo en las cuantías, puede resolverse en pocos meses. Si hay que acudir a juicio, el proceso puede alargarse hasta 2 años o más. Contar con un abogado especializado agiliza notablemente los plazos.

¿Qué es el baremo de accidentes de tráfico?

El baremo es el sistema legal establecido por la Ley 35/2015 que fija las cuantías indemnizatorias por daños personales en accidentes de tráfico. Incluye tablas para perjuicio personal básico, secuelas, lucro cesante y otros conceptos. Se actualiza anualmente y es de obligado cumplimiento para las aseguradoras.

¿Puedo reclamar si el accidente fue parcialmente mi culpa?

Sí. En España se aplica la concurrencia de culpas, lo que significa que la indemnización se reduce proporcionalmente según tu grado de responsabilidad en el accidente, pero no pierdes el derecho a reclamar. Por ejemplo, si se determina que tienes un 30% de culpa, recibirías el 70% de la indemnización que te correspondería.

¿Qué plazo tengo para reclamar una indemnización?

El plazo de prescripción es de 1 año desde la fecha del alta médica definitiva o desde que se estabilizan las secuelas. Es fundamental no confundirlo con la fecha del accidente. Presentar una reclamación extrajudicial ante la aseguradora interrumpe este plazo. Consultar cuanto antes con un abogado es recomendable para no perder ningún derecho.

¿Necesito abogado para reclamar la indemnización?

Aunque no es legalmente obligatorio en la fase extrajudicial, es altamente recomendable. Las aseguradoras suelen ofrecer cantidades muy inferiores a las que corresponden según el baremo. Un abogado especializado en accidentes de tráfico conoce las tablas, sabe negociar con las compañías y puede incrementar significativamente la indemnización final.